Recomendaciones para tomar el sol

June 30, 2016

Si este año te pasas por las playas de Salou y no quieres que te confundan con una gamba, pelarte como un plátano, notar las sábanas como lija o perder el bronceado en menos que canta un gallo, aquí tienes unos consejos muy útiles para aprovechar al máximo tus horas de sol.

Antes de tomar el sol

  • ¡Antes que nada, piel limpia! Asegúrate de llegar a la playa sin maquillaje o cremas grasientas en el cuerpo. La reacción del calor solar con los componentes de cremas y maquillaje pueden producirte irritaciones severas en la piel. Antes de la playa, date una ducha ligera.
  • El consejo más obvio: ¡usa protector solar!. Cuando llegues a la playa (y mejor si es antes de salir de casa), busca un lugar a la sombra y cubre las partes más expuestas (cara, frente, nariz, orejas, hombros, espalda, pies, espinillas...) con una crema solar del nivel de protección adecuado a tu tono de piel: a piel más clara, mayor protección. Esto es también aplicable según las veces en que hayas ido ya a la playa: las primeras veces, utiliza una crema de índice de protección UV elevado. Más tarde (en función de la sensibilidad de tu piel), podrás bajar el nivel.
  • Asegúrate de tener controlados cualquier lunar, peca o mancha en la piel que puedan ser sensibles al sol. Recuerda poner crema protectora en las zonas en las que se presenten, y a ser posible no los expongas al sol.
  • ¡Come zanahorias! Las zanahorias son ricas en carotenos, una sustancia que ayuda a que la melanina (lo que hace que tu piel se ponga morena) se produzca y fije más efectivamente. Incluye en tu dieta esta verdura y verás que tu bronceado será más intenso y se mantendrá por más tiempo.

Tomando el sol

  • Gorra, gafas de sol, pareo, sombrilla... no hace falta que estés tapada todo el tiempo, pero sí que tengas a mano todo lo necesario para poderte cubrir cuando el sol apriete o hayas tenido bastante. Pequeños "descansos" del sol asegurarán que tu piel no se queme y se vaya bronceando gradualmente.
  • ¡Cuidado con el viento! La brisa en la playa siempre es de agradecer, pero si no quieres coger un estupendo "tono gamba a la plancha", asegúrate de no pasar un tiempo excesivo bajo al sol por mucho que la brisa aligere la sensación de calor. Es fácil quedarse dormida en la tumbona bajo la brisa marina... ¡pero también es muy fácil olvidarse de que estás a pleno sol!
  • Por supuesto, evita estar expuesta en las horas centrales del día. Cuanto más perpendicular esté el sol, más apretarán sus rayos y más fácilmente te quemarás.

 

Después de tomar el sol

  • Si no te has quemado: ¡enhorabuena! Tu bronceado está en camino. Ahora date una duchita y cúbrete el cuerpo con alguna crema hidratante ligera o aftersun. Las cremas de aloe vera son ideales para dejar una sensación de suave hidratación tras tomar el sol. Esto es importante si quieres conservar tu bronceado cuidando tu piel y no pelarte como una gamba.  
  • Si te has quemado: ¡no nos has hecho caso! Estamos un poco enfadados, pero aún así vamos a darte un truco para aliviarte de esa sensación de escozor que ahora mismo cubre tu piel: pon a hervir medio litro de agua. Cuando hierva, para el fuego y añade a la olla 5 o 6 sobrecitos de té negro (asegúrate de que sea té negro, no verde ni rojo ni ningún otro, o no funcionará). Deja que se enfríe suficiente como para poder beberlo y empapa una toalla con el té. Ahora, aplica la toalla encima de la zona quemada y déjala durante unos veinte minutos. Notarás un alivio instantáneo, y tu piel dejará de estar roja en un santiamén.

¡Cuidado! Este es un remedio de emergencia: piensa que quemarse la piel es estropearla y exponerte a enfermedades como el melanoma. Cuídate la piel y con los años verás que valió la pena. ¡Que disfrutes de tu bronceado!

Hotel Blaumar - ES Volver